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El petroleo – Extracción y transporte

Como ya se ha mencionado, el petróleo deriva de la descomposición de sustancias orgánicas (plantas y animales) en un ambiente geológico reductor. En el origen junto con la materia orgánica, también se depositan arcillas y limos. Con el tiempo, este sedimento rico en carbono e hidrógeno, va quedando enterrado bajo numerosos sedimentos, de forma que la presión y calentamiento que producen las capas superiores completan el proceso de putrefacción bacteriana. El sedimento o roca donde se ha realizado este proceso se denomina roca madre. El petróleo permanece en la roca madre hasta que normalmente por la presión que ejercen los sedimentos superiores, se produce una migración a zonas donde existe menor presión hidrostática. El petróleo queda de esta forma se recoge en las llamadas rocas almacén, que son formaciones rocosas permeables y porosas, como areniscas o calizas muy fracturadas. Para que el petróleo se pueda acumular todo este sistema debe quedar sellado mediante rocas de tipo arcilloso de muy baja permeabilidad. Las diferentes configuraciones geológicas que permiten la acumulación de hidrocarburos en una roca almacén se denominan trampas petrolíferas.
La prospección petrolífera se realiza siempre en regiones donde existen rocas sedimentarias, ya que son las únicas donde hay probabilidad de encontrar petróleo. Una vez que se localiza una trampa, comienza el proceso de sondeo o perforación del terreno hasta llegar a la bolsa. Para ellos se utilizan tubos que, empalmados unos con otros pueden alcanzar grandes profundidades. En el extremo de los tubos está incorporada una broca de gran dureza. Después de llegar hasta el petróleo, los expertos realizan pruebas de producción para determinar el caudal y las variaciones de presión. Se analiza el petróleo y el porcentaje de gas que contiene. Con todos estos datos se determina la viabilidad de la explotación. Una vez evaluada la rentabilidad de la bolsa petrolífera, comienza el proceso de extracción, que puede ser natural o artificial. Cuando la bolsa de petróleo se encuentra a sobrepresión, la extracción será natural, ya que el petróleo asciende espontáneamente por el interior del varillaje de sondeo. Si no existe sobrepresión se inyecta agua a presión a través del varillaje, de esta forma el petróleo se eleva hasta alcanzar la superficie.
Antes de que el crudo petrolífero sea transportado desde los pozos hasta las refinerías, se separa de él el gas natural (metano), el agua, la arena y todas las otras posibles sustancias sólidas que se hayan extraído junto con el petróleo.
El petróleo crudo debe posteriormente someterse a un proceso de elaboración denominado refino. Para ello debe ser previamente transportado a las refinerías, que en muchas ocasiones se encuentran a miles de kilómetros de distancia.

Este transporte es realizado a través de los oleoductos o mediante los barcos petroleros. En la refinerías se produce la destilación y de esta forma obtener los diferentes productos. En este proceso se calienta el petróleo en unos hornos especiales hasta que alcanza una temperatura de unos 400ºC. A esta temperatura la mayor parte del petróleo se transforma en vapor. La mezcla de líquido y vapores se pasa por una columna o torre de fraccionamiento, que está constituida por un gran cilindro que puede alcanzar una altura de 45 metros. Esta torre posee varios pisos o compartimentos. Los vapores del petróleo se van enfriando al ascender por la columna y ese enfriamiento da lugar a que en cada uno de los pisos vayan condensándose los distintos compuestos (gasóleo, queroseno, nafta, gasolina, etc.), cada uno de los cuales posee una temperatura de licuefacción. El éter de petróleo y las gasolinas son extraídas en los niveles superiores.

 

Hasta principios del siglo XX el producto más importante que se extraía del petróleo era el queroseno, el cual se utilizaba principalmente para alumbrado, mientras que la gasolina no tenía ningún valor para este menester debido a su gran volatilidad.
En 1913 se descubrió otro procedimiento denominado cracking térmico que permitía obtener gasolina extraiéndola del crudo. En este proceso las moléculas de los hidrocarburos de más peso se someten a presiones y temperaturas muy elevadas que provocan su ruptura, obteniendo de esta forma carburantes más ligeros. En 1930 se desarrolló el cracking catalítico, que requiere menos energía.